La Aplicación De Frío

La industria de los contenedores refrigerados ha venido a dar respuesta a la necesidad de transportar un tipo específico de carga. La razón de esto es que existen muchos productos que deben ser movidos a temperaturas adecuadas.  Lo cierto es que los contenedores refrigerados, en la actualidad, no sólo mueven mercancías, ya que también son comprados o alquilados por personas o empresas como medios de conservación estática.

En todo caso, la aplicación de temperaturas bajas es importante para un sinfín de aplicaciones. Una de las nuevas formas de preservar con frío es usando Blast Freezers. Al hablar de Blast Freezers se hace mención a aparatos que algunos usan para congelar, de forma rápida y segura, ciertos tipos de productos como pueden ser el pescado, la carne y otros alimentos procesados. A diferencia de otros métodos de almacenamiento, los que acuden a blast freezers aseguran que los productos perecederos, que se dañan muy rápido, pueden conservarse muy bien hasta llegar a los lugares de comercialización.

Los contenedores de almacenamiento son un método de preservación de alimentos y funcionan de manera similar a una nevera de tipo doméstico, pero a una escala mayor que puede ser llamada refrigeración comercial. Algunos contenedores pueden ser usados para la preservación –en frío- de carne, lácteos y de frutas y vegetales delicados. Asimismo, pueden ser destinados a la congelación y descongelación de productos. Por lo general, las temperaturas en estos contenedores están entre los -35 y los 35° C, además; son a prueba de agua y ello los hace ideales tanto como para interiores como para exteriores. En la actualidad, muchas personas y organizaciones acceden a estos sistemas de almacenamiento porque permiten el acopio de muchas mercancías.

Pero estos sistemas no sólo son ideales para productos alimenticios, ya que otros elementos de vitalidad como vacunas y medicamentos necesitan de almacenamiento y transporte a temperaturas controladas. Después de todo, muchos de los elementos que se usan en centros de salud se pueden deteriorar si no se mantienen a una temperatura baja y controlada.

Es así que la aplicación de frío es una parte necesaria para la fabricación, almacenamiento y distribución de muchos productos que se usan o se consumen en la actualidad. De esta forma, se podría decir que la aplicación de métodos de refrigeración y congelación es una de las cosas más importantes y que sin ella no sería posible contar con una sociedad tan desarrollada como la que se tiene en la actualidad.

La Industria Del Almacenamiento En Frío

Tal vez muchos no lo sepan, pero desde hace varios años la industria del almacenamiento en frío ha diseñado varios aparatos; que son usados por una gran cantidad de personas o compañías. Como las necesidades de cada persona –jurídica o natural- son únicas, los ingenieros de la refrigeración han creado equipos de diferentes tamaños y formas, entre los que los contenedores de almacenamiento llaman mucho la atención. Cuando se dice contenedores, la mayoría de personas piensa en grande cajas de metal que viajan por todo el planeta, pero un contenedor puede ser de cualquier tamaño, por lo que pueden incluso ser del tamaño de una cava.

El propósito de la industria del almacenamiento en frío es ofrecer sistemas que puedan mantener la frescura de productos que, sin refrigeración, se estropean con mucha facilidad y rapidez. Ejemplos de estos productos son: algunos farmacéuticos, algunos elementos químicos, los vegetales, las frutas, las bebidas, el pescado, los lácteos y la carne. Cualquier persona o compañías que trabaje con alguno de estos productos debe acceder a sistemas de refrigeración para almacenarlos de forma temporal, permanente, para transportarlos o para mantenerlos frescos para un evento o una transacción comercial.

Dado que cada negocio o persona tiene diferentes necesidades de refrigeración, existen sistemas de tamaños grandes, medianos y pequeños. Los contenedores más grandes pueden llegar a los 40 pies y ser capaces de albergar toneladas de mercancía sensible. Los contenedores medianos pueden estar entre los 10 y 20 pies, mientras que existen otros contenedores que son mucho más chicos y similares a la caja de una pequeña furgoneta.

La industria de los sistemas de refrigeración ha entendido que no muchas personas o compañías cuentan con el presupuesto para hacerse a un sistema de almacenamiento en frío. De esta forma, es posible rentar en vez de comprar con lo que cualquier negocio o empresa puede satisfacer sus necesidades de refrigeración. Después de todo, los sistemas de almacenamiento en frío pueden ser algo costoso para muchos, en especial cuando se trata de los de grandes tamaños.

Una de las ventajas de rentar sistemas de refrigeración es que, por lo general, la empresa que ofrece el servicio también debe encargarse del manteamiento de dichos equipos. Además, existe la posibilidad de que el que toma en arriendo el equipo pueda cambiarlo, si algo no anda bien con él, y la empresa contratada debe suministrar el transporte de las unidades de refrigeración. Por éstas y más razones, muchos optan por alquilar el servicio de refrigeración.

La Refrigeración En Contenedores

Un almacenamiento práctico es un obstáculo muy difícil de superar para muchas personas, ya sea que se trate de una empresa o de algo personal. De esta manera, muchos tienen problemas a la hora de encontrar un lugar para almacenar herramientas, mercancías y otro tipo de elementos que requieren de temperaturas específicas. Como solución, se podría pensar en los contenedores de transporte, ya que éstos son prácticos para muchos usos. La mayoría de estos contenedores han sido diseñados para el transporte de mercancías y para el almacenamiento a largo plazo. Por consiguiente, cuando se necesita un espacio totalmente aislado y que aporte las condiciones climáticas que se buscan, un contenedor de refrigeración es una de las mejores alternativas.

Los contenedores de refrigeración son usados por varios tipos de industrias. Por ejemplo, aquellos negocios dedicados al suministro de alimentos, en eventos, siempre cuentan con estos sistemas móviles de refrigeración. Además, como los vehículos refrigerados pueden ser costosos por muchas razones, los contenedores móviles ofrecen una solución que también es más económica.

Una de las grandes ventajas de los contenedores de transporte es su habilidad para ser modificados. Ya sea que se quieran añadir más repisas o estantes, más iluminación e incluso más puertas; siempre se podrán hacer los cambios o ajustes que se deseen. Después de todo, modificar un contenedor no es una labor muy compleja.

Los contenedores de refrigeración también son usados de muchas formas y por ello su contenido puede ser muy variable. Así, estos espacios pueden ser usados para el transporte de insumos médicos, de licores, de productos congelados e incluso pueden ser usados en lugares apartados de la civilización como oficinas o cuartos móviles. Con la habilidad de manipular la temperatura en su interior, en un rango que va desde los -25°C hasta los 25°C, estos contenedores son ideales para la preservación y el transporte de casi cualquier tipo de mercancía. Además, los muchos rasgos de los contenedores los hacen  medios muy seguros, ya que están elaborados con acero inoxidable, con puertas de altísima confiabilidad y cuentan con sistemas de refrigeración, congelación y descongelado.

Si se necesita un sistema de almacenamiento, de temperatura controlada, los contendedores de refrigeración son una de las mejores ideas. Estos espacios vienen en varios tamaños y por ello se adaptan a cualquier contexto. Además, los contenedores refrigerados ofrecen soluciones móviles y estáticas de refrigeración, por lo que son más versátiles que cualquier otro sistema por el que se pudiese optar.

Producto Y Factores De Refrigeración

Existen varios tipos de equipos de refrigeración, pero todos ellos necesitan de un refrigerante. El refrigerante se encarga de que la temperatura, al interior de un equipo de almacenamiento refrigerado, sea la ideal. Algunos equipos usan una especie de bomba para hacer circular el refrigerante.

A la hora de determinar las necesidades de refrigeración, de determinado producto, es importante contar con un refrigerante eficiente, además de los mecanismos que le permitan circular con facilidad, a través del circuito de refrigeración. En el caso de los cuartos fríos de gran tamaño, se requiere de varios compresores que se prende y se apagan según sea el caso. Los compresores grandes pueden ser ideales, pero en caso de que éstos fallen las consecuencias pueden ser catastróficas. Por esta razón, estos componentes deben ser monitoreados y revisados con frecuencia.

Siguiendo con los cálculos de las necesidades de refrigeración, se debe analizar el peso y densidad de lo que se piensa conservar en frío. Esto se debe a que no es lo mismo almacenar  2 pies cúbicos de mercancía que 20 o 200. Además, ello también depende de la capacidad de almacenamiento del sistema al que se piensa acudir. De la misma manera, algunos recomiendan no almacenar en el mismo lugar productos de diferentes cualidades, ya que cada uno de ellos tiene sus propios requerimientos de temperatura.

Es importante calcular bien el tiempo y temperatura de almacenamiento, ya que si se comenten errores en ello un producto puede terminar perdiendo su calidad y con ello su valor comercial. Si no se sabe cómo calcular estas cualidades, existen compañías que se han especializado en todo lo relacionado con la preservación en frío. Estas compañías analizan todos los factores inherentes a una carga y así establecen los parámetros para su manejo.

Entre los factores que se analizan para este cálculo también están las fuentes que puedan generar calor adicional como las personas que laboran dentro de un cuarto frío y las fuentes de iluminación dentro del mismo. Para evitar que la luz dentro de un sistema  de refrigeración sea un problema, los nuevos diseños incluyen dispositivos LED, los cuales no emiten calor.

Por otra parte, las temperaturas de ambiente son de importancia, puesto que éstas determinan las condiciones climáticas que se deben producir dentro de un sistemas de refrigeración. Un producto que se refrigere en tierra caliente requiere otras condiciones, diferentes a las de un producto que se refrigera en tierra fría o en una zona templada.

Refrigeración De Una Carga

Para calcular las necesidades de refrigeración de una carga se debe pensar mucho y por ello se requiere de los servicios de una persona calificada. Esto se debe a que existen varios factores que se deben tener en cuenta para calcular el calor de una mercancía. Uno de estos factores de importancia y que muchos ignoran es el calor que una carga gana, a causa de la radiación solar, lo cual está relacionado con varias condiciones que tienen que ver con la ubicación de la bodega de refrigeración y el método de su construcción. En algunos casos el calor solar puede no ser determinante, pero en otros casos se deben tomar precauciones para reducir su efecto.

Aparte de esto, antes de calcular el tiempo y temperatura de refrigeración de una carga, se deben conocer las dimensiones de ésta, el grosor del aislante del lugar de refrigeración, la temperatura de ambiente máxima y la temperatura del sitio de almacenamiento. El aislamiento es parte vital de cualquier sistema de refrigeración, puesto que es la parte encargada de evitar que el calor exterior afecte la temperatura dentro del recinto de refrigeración. Por lo general, para aislar un sistema de almacenamiento en frío se recurre a revestimientos de poliestireno, de un ancho que puede ser de 25 centímetros.

Los cambios de aire son otro factor a considerar, ya que éstos pueden añadir calor a una carga, al igual que otras situaciones como la cantidad de personas trabajando y los dispositivos de iluminación, al interior de un recinto de refrigeración.

Luego de considerar estos factores, hay que enfocarse en el producto que se piensa refrigerar, ya que no es lo mismo refrigerar alimentos que medicinas y aún entre los alimentos, el pescado y la carne de res necesitan condiciones específicas de temperatura.

Con todos estos datos claros, se procede a calcular el tiempo que una carga necesita estar bajo refrigeración. También es importante saber si lo que se refrigera va a ser congelado y de ser así hay que conocer el tiempo de congelado como el de descongelación. Después de todo, el frío es una de las mejores estrategias de preservación, pero si no se aplica de la manera adecuada se pueden tener algunos inconvenientes. Entre los problemas, que se generan por calcular mal la temperatura de una carga, están las quemaduras por frío y la proliferación de algunos microorganismos. Éstos y otros problemas hace que una carga pierda su calidad y por ende su plusvalía.

Tecnologías De Refrigeración

Desde su producción, muchos elementos deben pasar por varios pasos logísticos, antes de llegar al consumidor. Esto es de suma importancia en aquellos productos que necesitan de condiciones climáticas particulares y por ello se han creado tecnologías de refrigeración y de almacenamiento en frío. Asimismo, las industrias que se dedican al diseño o distribución de estas tecnologías también han comenzado a ofrecer servicios de logística, con el fin de darles a sus clientes un servicio 5 estrellas.

La razón para que las firmas de almacenamiento en frío estén preocupadas en ofrecer un servicio de calidad es la existencia de estándares internacionales, para el acopio y acarreo de elementos sensibles a las temperaturas de ambiente como lo son alimentos o productos farmacéuticos.

En Sudáfrica muchos comerciantes han comenzado a notar la necesidad de invertir en almacenamiento refrigerado, en especial si se quiere competir en un mercado tan agresivo como el actual. De esta forma, en este país africano se ha comenzado a investigar en nuevas tecnología de refrigeración que sean ecológicas, efectivas y de bajo costo.  Joburg Market, es una de las compañías más destacadas en este aspecto, ya que se trata de una empresa que ha invertido mucho para hacer que los granjeros puedan contar con sistemas de refrigeración; que les permitan mantener la frescura de sus productos y que estén al alcance de su presupuesto. Esta compañía también es llamativa porque ha sido la primera de África en ofrecer a sus clientes el servicio de venta de productos frescos en línea.

En Turquía también se han visto adelantos en la materia y una compañía llamada Cantek, la cual cuenta con más de 10 mil clientes, ofrece servicios de pre-enfriamiento, de almacenamiento en frío, unidades de refrigeración, cuartos fríos y unidades condenadoras.

Actualmente, algunas naciones han comenzado a liderar el mercado de las nuevas tecnologías de refrigeración, entre las que se destacan Brasil, Rusia, India y China. De esta forma, en estos países se han optimizado los mecanismos y los métodos para la aplicación de la cadena de frío. Por consiguiente, China, India y otros países de Asia han comenzado a apoderarse del mercado de los sistemas de refrigeración móviles y estáticos.

La refrigeración es vital para el funcionamiento de muchos tipos de negocios y por ello es que muchas empresas han comenzado a diseñar nuevas tecnologías al respecto. Con esto lo que se busca, en últimas, en ofrecer al consumidor productos de calidad y que cumplan con todos los estándares de salud y seguridad.

Temperatura De Frutas Y Verduras

La mayoría de alimentos se almacenan muy bien a temperaturas cercanas a los 0° C, ya que los procesos químicos y biológicos se retrasan a dichas temperaturas. De esta manera, el máximo nivel de duración de productos como la carne, los huevos, los lácteos y otros alimentos procesados se obtiene a los 0 °C. Esta temperatura también es ideal para algunas frutas y verduras como las manzanas, las moras, el brócoli, el repollo, el maíz, las uvas, la lechuga y las peras. No obstante, algunos vegetales son sensibles a las bajas temperaturas y se pueden dañar si se almacenan a temperaturas inferiores a los 10 °C. Entre dichos vegetales están los aguacates, los espárragos, las bananas, los fríjoles, los pepinos, las berenjenas, los melones, los pimientos, las patatas, los plátanos, los tomates y las sandías.

Cualquiera sea el caso, la mejor calidad de estos productos se mantiene a temperaturas constantes, con lo que la temperatura que se suministre no debe variar más de un grado centígrado, aunque aún esta pequeña variación puede ser excesiva en algunos casos particulares. Cuando se presentan grandes variaciones de temperatura es posible que se tengan resultados negativos como la congelación indeseada, quemaduras por frío, condensación del agua del producto y crecimiento de bacterias, pérdida acelerada de agua y reducción de la vida de almacenamiento. También es bueno saber que todas las frutas y las verduras pierden agua durante su almacenamiento y por ello deben ser empacadas apropiadamente y conservadas bajo una humedad relativa, para evitar que dicha pérdida de agua se excesiva.

Cuando las temperaturas llegan al punto de congelación las células vivas se diluyen en soluciones acuosas de sales, azucares, ácidos orgánicos, proteínas y lípidos. Estas soluciones hacen que se baje el punto de congelación del agua de 32 a 31.6 °F en el caso de la lechuga, a 30.6 °F para las bananas, a 29.5 °F para las zanahorias y así con muchos otros alimentos.

La mayoría de los alimentos congelados pueden ser mantenidos a -18°C por incluso un año y sin perder su calidad. Lo cierto es que cuando la temperatura baja, se forman cristales de hielo donde el agua es la más pura y donde tiene el punto de congelación más alto. El crecimiento de cristales de hielo remueve el agua pura de la solución y la hace más concentrada. La congelación lenta produce grandes cristales de hielo y soluciones muy concentradas, ambas cosas atentan contra la calidad de un producto, por lo que algunos recomiendan un congelado rápido.

Almacenamiento Refrigerado Y Planeación

La correcta planeación de un sistema para el almacenamiento en frío requiere que primero se lleven a cabo estudios de viabilidad. Con esto se busca hacer un análisis de mercado, de distribución, de soluciones técnicas y administrativas. Asimismo, una buena planeación debe estudiar posibles lugares y tener un control de presupuestos y de financiación.  Instalar un sistema de almacenamiento en frío, en el lugar adecuado, es vital para poder coordinar la logística de montaje y en un futuro la de carga y descarga de mercancía. Por eso un sistema de éstos no puede ser localizado en cualquier parte.

De la misma manera, conocer un estimado de las posibilidades de mercado también es fundamental, ya que con ello se podrá saber quiénes serán los posibles clientes, además de sus principales demandas. También se debe saber que una bodega para el almacenamiento refrigerado debe poder suministrar el servicio de congelado y el servicio de acopio de cantidades considerables de mercancía.  Aparte de esto, existen otras consideraciones que son vitales en la planeación de algo de esta envergadura como las condiciones topográficas del lugar, las posibles fuentes de agua, las fuentes de energía y el impacto ambiental que un proyecto de esta magnitud pueda generar.

Asimismo, se debe contar con amplias zonas para el estacionamiento de vehículos, ya que es un hecho que el lugar será visitado por una gran cantidad de furgones, camionetas y camiones; durante la mayor parte del año. Después de todo, una bodega para el almacenamiento refrigerado no es sólo una nevera porque necesita de cuartos alternos, de zonas de parqueaderos y de vías de acceso para la llegada de vehículos.

Todos estos pasos de la investigación y planeación deben ser llevados a cabo de una forma concienzuda, ya que cualquier aspecto que se descuide puede generar problemas en el futuro. De este modo, es notable que la selección -de un lugar- es una decisión que no puede hacerse a la ligera. En todo caso, tratar de ahorrar costos en  etapas previas al montaje y durante el montaje de un cuarto frío es algo que nunca se debe hacer.

Por todas estas razones siempre es recomendable asesorarse con expertos, para que se hagan a cargo de la planeación de un sistema para el almacenamiento refrigerado. Después de todo, existen compañías que tienen en su haber profesionales que pueden ayudar a aquellos que planean construir un cuarto frío, una bodega de refrigeración y en general sistemas de almacenamiento en frío de grandes tamaños.